• Queen Elena

Cambios.

¿A alguno de ustedes les sucede que de un momento a otro, así como así, el closet que llevan años armando con esfuerzo, con dedicación, con muchas búsquedas de nuevas tiendas, y con mucho dinero ahorrado o trabajado fuertemente, sencillamente ya no les gusta?



¿Les pasa que abren las puertas de su armario y no encuentran ahí dentro nada que los defina? ¿Tienen un closet lleno de "nada que ponerme"? Eso me pasó a mi en cuanto empecé a trabajar en moda. Sencillamente, no encontraba nada que me definiera. Mis tableros de pinterest donde solía repostear estilos que me gustaban, eran una clara representación de la anterior yo. Era normal el cambio: finalmente estamos en constante devenir. Nuestra forma de pensar cambia, nuestro cuerpo cambia, los gustos cambian... Empecé a sentirme perdida en un espacio donde normalmente me muevo como pez en el agua. Lo bueno de los cambios, es que siempre traen algo bueno. 


Desde hace cinco meses, empecé a notar una transformación en mi forma de vestir. Mucho más clásica pero al mismo tiempo tendenciosa. Lo que a mi familia le gusta llamar "nada combina con nada". Estando metida en una tienda de moda todo el día (por que ese es mi trabajo), comencé a estar mucho más en contacto con las telas, los colores, las siluetas, la tendencia, y si les digo la verdad, también empecé a estar más en contacto con la forma en la que quiero que mi vestimenta me defina. Y pasó algo increíble. Ya no me gustan tanto los jeans rotos, ya no me gusta mostrar la cola, ya no me gustan los colores fuertes. Empecé a amar los blazer, los pantalones con siluetas extravagantes, las mini faldas, las transparencias. Empecé a notar que me inclino más por la ropa que sé que me va a durar en el tiempo, pero la mezclo con tendencias fuertes que sé que en un año me arrepentiré de usar. El paño, el terciopelo, las camisetas de texto, los botines, las mini faldas de jean, y las perlas se empezaron a convertir en mis mejores aliadas. Claro... Todo lo que mencioné son las prendas de moda en la temporada... Pero también son prendas que evolucionan con cada temporada, son atemporales. Ahora si, ¡me volví mujer!


Les cuento todo esto por que quiero compartir con ustedes el amor que siento por la moda. Por que en el momento en el que empecé a sentirme un poco inquieta y perdida en mi propio closet, fue la misma moda la que me mostró cómo había cambiado mi forma de pensar... y por ende, mi forma de vestir. Y podrá sonar muy superficial para todos ustedes... pero para mi, el vestir es un acto que me reconforta diariamente. El hecho de elegir la mujer que quiero ser diariamente y de poder mostrarme al mundo por medio de la ropa, es sencillamente increíble para mi y me siento feliz de poder armarme de ceros: más clásica, más mujer, sin dejar de lado el amor por el eclectisismo.


Las fotos son del siempre increíble Juan Sebastián Cardone. Síganlo. Les juro que vale la pena. 

Instagram: @sebastcardone

Página web: http://www.sebastiangcardone.co/